El filtro de partículas (FAP o DPF) es un componente esencial del sistema anticontaminación de los motores diésel. Su función es retener las partículas de hollín generadas durante la combustión. Sin embargo, con el tiempo y una conducción predominantemente urbana, este filtro puede obstruirse y provocar averías.
¿Por qué se obstruye el filtro de partículas?
La obstrucción se produce cuando el filtro no alcanza la temperatura necesaria para realizar la regeneración de forma natural. Los trayectos cortos y urbanos, el uso de un aceite inadecuado o fallos en los sensores de presión diferencial son las causas más habituales.
Síntomas de un filtro de partículas obstruido
Los síntomas más comunes incluyen el testigo de FAP encendido en el cuadro, pérdida de potencia, humo negro en el escape, regeneraciones forzadas muy frecuentes y, en casos graves, el modo de emergencia del motor.
Soluciones disponibles
Dependiendo del estado del filtro, existen varias soluciones: la regeneración forzada en taller, la limpieza profesional del filtro o, para averías recurrentes, una solución electrónica definitiva que elimina el problema de raíz.
Nuestro consejo
No ignores el testigo del filtro de partículas. Cuanto antes actúes, más sencilla y económica será la reparación. En ElectroAutoCano diagnosticamos el estado de tu filtro y te ofrecemos la solución más adecuada.


